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La gallina puso un huevo
pero lo puso movido,
de tanto bailar bambuco
con el gallo amanecido.
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Los muchachos de otros tiempos
trabajaban por mujer,
los muchachos de estos tiempos
buscan una que les dé.
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Ay del pobre que se
con una mujer blanquita,
que a la vuelta de la iglesia
viene un blanco y se la quita.
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Ay quien fuera zapatico
para tu bonito pie,
y mirar con los dos ojos
lo que el zapatico ve!
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El amor y el interés
se fueron al campo un día
y más pudo el interés
que el amor que te tenía.
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Las avecillas del cielo
se mantienen con mosquitos,
así me mantengo yo
con abrazos y besitos.
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La bala que a mi me hirió
también hirió al comandante,
a él lo hicieron capitán
y a mí soldado como antes!
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La caña con ser la caña,
también tiene su dolor:
si la meten al trapiche
le parten el corazón.
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Desde el punto que te vi,
le dije a mí corazón:
qué bonita piedrecita
para darme un tropezón.
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Yo no soy de por aquí
yo soy de Capitanejo,
no me creció más el coto
porque no alcanzó el pellejo.
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De mi tierra me he venido
con el hasta el tobillo,
sólo por venirte a ver
narices de tortuguillo.
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Tres aguas habré bebido,
cuatro con la de verbena
y no hay agua más amarga
que vivir en casa ajena”.
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El gallo en su gallinero
libre, se sacude y canta.
El que duerme en casa ajena
pasitico se levanta”.
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Déjame entrar al monte,
déjame coger la flor,
déjame dormir sueñito
entre tus brazos, mi amor.
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Véndame un cuartillo de chicha
en totuma timaneja;
yo no lo hago por la chicha
sino por la muchareja”.
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Dos cosas hay en la vida
que me hacen trastabillar:
la chicha de ojo de Ortega
y una negra en Espinal.
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A cualquiera se le da
un trago con bizcochuelo
y unas alpargatas viejas
para que no pise el suelo.
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Me subí en una lomita
por ver si la divisaba;
tan solo topé las quimbas
del indio que la llevaba.
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Lloraba la margarita
la muerte de su marido
y en el llanto preguntaba
si el otro ya había venido.
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Hasta que el pueblo las canta,
la coplas, coplas no son, y
cuando el pueblo las canta
ya nadie sabe su autor.
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No hay mal que dure cien años
ni cuerpo que lo resista,
ni aguacero que no escampe
ni mal que por bien no venga.
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Ayer me dijiste que hoy
y hoy me dices que mañana,
así se pasan los días
y nunca te da la gana.
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Bonito es comer con hambre,
bonito es beber con sed,
bonito es dormir sin sueño
con una linda mujer.
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Si acaso yo me muriera
que no lloren mis parientes,
que lloren los alambiques
donde sacan los aguardientes.
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Del toro me gusta el cacho,
del caballo la carrera,
de las muchachas bonitas
la figura y la cadera.
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Una me dijo que sí,
otra me dijo que no,
yo me quedé sin saber
cuál de las dos me engañó.
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Tus ojos son dos corozos,
tu nariz es una olleta,
tu boca es una atarraya,
tus orejas dos chancletas.
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Ay dame lo que te pido,
que no te pido la vida,
de la cintura pa' bajo
de las rodillas pa' rriba.
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Hasta los palos del monte
tienen su separación:
unos sirven pa' hacer santos
y otros para hacer carbón”.
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Al pobre del armadillo
lo reclaman para juez
y él dice que no lo jodan,
que lo dejen pa después”.
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Estos cantos que cantamos
Ques que las llaman folclores;
malhaya nombres tan raros
que ponen esos señores”.
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Aunque la puerca sea rucia
y la tengan en la villa
y la alimenten con ,
siempre es negra la morcilla.
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Los enemigos del alma
me dijeron que eran tres;
y yo digo que son cuatro
si se cuenta a la mujer.
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Molé, trapiche, molé
molé, pues si sos tan guapo
que la hornilla tiene leña
y el fondo quiere guarapo.
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